Técnicas de oratoria


¿Tenés que preparar un discurso y no tenés idea de por dónde empezar?

Acá te dejamos 10 pasos que te van a ayudar a crear el discurso que querés.

  1. Estructura: tu discurso necesita de una estructura para que tenga un sentido tanto para vos como para la audiencia. Es necesaria esa estructura para que vos puedas seguir un hilo mientras das tu exposición. La estructura clásica es Introducción - Nudo - Desenlace, también podés jugar con tu estructura (siempre que todo sea planeado y tenga un sentido). Inspirate: mirá cómo empiezan en general las charlas TEDx: con una pequeña historia introductoria que ayuda al orador a conectar con su público.

  2. Tema: sí, vas a tener que investigar mucho para encontrar tu tema y no perderte de ningún dato interesante para tu audiencia; la curiosidad será tu mejor amiga en este punto, aprovechala, volvete un niño y buscá bien sobre lo que querés comunicar.

  3. Objetivo: ¿qué querés transmitir en tu mensaje? Eso debe estar claro para vos, porque es lo que va a guiar tu discurso y con lo que se van a quedar las personas.

  4. Público: ¿a quién le vas a hablar? Definir un público es súper importante para saber cómo va a ser el tono de tu comunicación, ¿amistoso, formal…?

  5. Vocabulario: hacelo simple. MENOS ES MÁS: cuanto menos vocabulario técnico o poco usual uses, mejor será para la comprensión de tu mensaje. Tenés que hablarle a toda tu audiencia, no solo a unos pocos.

  6. Lenguaje corporal: sabemos que el lenguaje corporal es más importante que el contenido de nuestro mensaje, así que recordá eso cuando estés preparando tu discurso, ¿cómo va a estar tu cuerpo? Pensá que si estás hablando, por ejemplo, de la confianza en uno mismo y vos estás moviendo las piernas de manera nerviosa, caminando para todos lados… ¿qué pensás que va a sentir quien te está escuchando?

  7. Silencio: recordá que el silencio o las pausas no significan que no sabés bien tu discurso o que dudás de tus palabras; el silencio ayuda a enfatizar, a crear expectativa, ¡amigate con el silencio! Hacelo parte de tus discursos de manera consciente, planealos cuando quieras generar suspenso o destacar las frases importantes (imaginá que es la versión de resaltar un texto en un discurso oral).

  8. Ejercitar tu voz: siempre, pero siempre es necesario que tengas herramientas para ejercitar tu voz, sobre todo para modular bien; buscás que tu público te entienda, así que no dejes que por problemas de tu voz, tu mensaje sea perjudicado.

  9. Apoyate en herramientas visuales: una vez que tenés la estructura y el tema, aprovechá herramientas visuales para seguir el hilo y no perderte de datos importantes que enriquecen tu discurso. Además, la seguridad que te da un apoyo visual, servirá para que no tengas la presión de memorizar y, en consecuencia, el miedo a olvidarte o quedarte en blanco. ¡Ayudate con lo que necesites para que todo favorezca la comprensión de tu discurso!

  10. ¡No te olvides del público!: jamás te olvides de las personas que van a estar escuchándote, una vez estudiadas, también hay que entender que son personas que tienen sus propias experiencias, creencias y valores; por lo que hay que tener en cuenta que no todo puede salir como lo planeado: las personas pueden interrumpir, hacer preguntas o, incluso, argumentar contra tu perspectiva. Hay que estar preparado para recibir cualquier respuesta: acordate que por algo estás ahí y confiá en tus habilidades y tu talento. ¡Mantené la mente abierta!

Ahora que ya sabés todo esto, tenés que ocuparte de practicar tu oratoria para el día del discurso, así que te dejamos nuestro curso “Oratoria: El arte de hablar” para que consigas las herramientas necesarias para ser un excelente orador ese día y que tu mensaje llegue como vos querés que llegue a las personas.


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